Hoy os mostramos un proyecto sencillo pero no por ello poco interesante: el ejemplo de cómo un cuarto pequeño habilitado para lavado y planchado de la casa, se puede convertir en una estancia bonita, práctica y bien aprovechada.  

Un pequeño espacio con tan solo 4,50 m2.  qué hemos convertido en lavandería.  Así que, si tienes una habitación vacía o que no usas, tienes un cuarto de lavado maravilloso.

Además de contar con una toma de agua para la lavadora y secadora, y otra para un lavadero con grifo, en esta ocasión hemos combinado armarios cerrados con estanterías tipo vestidor abiertas.  En los armarios cerrados tenemos espacio suficiente para instalar un centro de planchado, guardar la tabla, el tendedero, el cubo de la ropa sucia y estantes para detergentes y productos de limpieza.  Además a esta gran capacidad de lo que queremos que no se vea, se une la de la zona abierta, con los percheros para las camisas recién planchadas y los estantes con espacio para toallas, sábanas, etc …

La combinación de los colores y materiales en este pequeño espacio es también un acierto.  El blanco aporta luminosidad y limpieza combinado con la madera elegida que aporta calidez.  El toque del negro en los detalles y en la perfilería, da  personalidad y elegancia a esta estancia .

Cestas de mimbre, plantas, y artículos de decoración como los cuadros ayudan a hacer de esta habitación un lugar acogedor y bonito.   El dejar a la vista el aspirador, que podría estar en el interior del armario,  es preferencia de nuestra clienta por comodidad a la hora de usarlo y cargarlo, ya que es una habitación para uso doméstico y prima la practicidad.

Un gran proyecto para una estancia pequeña, y como transformarlo de un cuarto olvidado a uno de tus lugares favoritos de la casa!

Acércate a los detalles de este cuarto

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